Ley al día

Fraude bancario: Corte de Apelaciones de Santiago condenó al Banco de Chile a pagar una multa e indemnización por infracción a la Ley del Consumidor en un caso de fraude informático a cliente

06 Ene 2021

Introducción

Con fecha 10 de diciembre de 2020, la Corte de Apelaciones de Santiago (rol 28-2019) revocó la sentencia recurrida que negó la denuncia y la demanda presentada, y condenó al Banco de Chile al pago de una multa infraccional de 20 UTM, y en cuanto a la demanda civil, al pago de una indemnización de perjuicios por la suma de 7.700.000 (siete millones setecientos mil pesos) en favor de una cliente que había sido victima de un fraude informático conocido como “phishing”.

La apelante explica que entró en una página que supuestamente era del Banco de Chile, en circunstancias que era un portal falso, donde ingresó sus datos secretos. Con estos datos, delincuentes giraron en la verdadera página del banco la cantidad de $7.700.000, en tres giros, quedando registrados los RUT y las cuentas de destino. Que una vez que dio aviso al banco, éste no  asumió responsabilidad alguna, ni le entregó los datos personales, ni las direcciones IP de quienes habían actuado en el fraude.

Que el artículo 23 de la Ley del Consumidor dispone en lo pertinente: “Comete infracción a las disposiciones de la presente ley el proveedor que, en la venta de un bien o en la prestación de un servicio, actuando con negligencia, causa menoscabo al consumidor debido a fallas o deficiencias en la calidad, cantidad, identidad, sustancia, procedencia, seguridad, peso o medida del respectivo bien o servicio.”

La Corte sostiene que “de la citada norma se desprende que el proveedor no puede asilarse para desligar su responsabilidad en que fue el titular de la cuenta quien cursó los giros, el proveedor mantiene su obligación de actuar con la debida diligencia y cuidado, de manera seria y responsable, tomando todas las medidas para evitar que sus clientes-consumidores sean víctimas de delincuentes que logren materializar sucesivas transacciones en un reducido lapso de tiempo, sin que se verifique la legitimidad de las mismas y más aún se niegue a proporcionar datos que permitan perseguir a los defraudadores” (considerando noveno).

Agregando, “Que, así las cosas, el Banco no ha cumplido con su deber de cuidar los intereses de su cliente, puesto que le es exigible tomar todas las medidas necesarias para evitar este tipo de operaciones, ya que es quien tiene los medios y recursos para velar por los intereses de quienes confiaron en su sistema operativo y que, en el evento de producirse una operación como la que nos ocupa, asuma la responsabilidad que le cabe como proveedor del servicio y sea coadyuvante con el cliente en la investigación” (considerando décimo).

Contacto

En caso de que requiera información adicional sobre estas materias, puede contactar a Jorge Tisné (jtisne@jdf.cl).

JDF